viernes, 17 de junio de 2011

San Bite bendito

Hay veces que, aunque uno no quiera, no le queda más remedio que darle la razón a los que dicen que “la tecnología la carga el diablo”. Porque, por ejemplo, ¿nunca te ha pasado que, con el nuevo teléfono móvil (Celular para aquellos que hablan idiomas), también sale la 'voceador' que nos advierte que “El teléfono al que usted llama está apagado o fuera de cobertura”...

Aunque nos haya costado un riñón de puntos y una permanencia de la leche... Además, sabiendo que en dos meses se quedará obsoleto, porque saldrá uno nuevo más chachi, más elegante... vamos mucho más guay, pero que también nos dará el mensaje de 'El teléfono al que usted llama está apagado o fuera de cobertura'... Bueno una vez explicado todo ésto, ¿Alguien me puede decir para que sirve un móvil si no es para hablar con alguien?

Una vez explicado lo de la tecnología digital, (que se llama así creo yo porque hace falta un dígito, o sea un dedo para apagarlo y encenderlo, y 'Clik'... magia... funciona de nuevo) pasaré a relatarles las venturas y desventuras de un ciudadano y su relación con la tecnología que, cuanto menos, a mi me parece 'anecdótica':

Capítulo 1, (ó de cuando un ciudadano trata de sellar la cartilla del paro).

Estaba este ciudadano a lo que estaba, y mientras aparcaba el coche, no pensó que aquella mañana se iba a tornar diferente. Llegó temprano, a eso de las nueve de la mañana, provisto de su tarjeta para sellar (que no se porqué se llama así ya que ni es tarjeta, ni se sella) y su DNI en vigor.

Se sentó en la fila de asientos que deja la gente que lleva allí desde que la oficina abre sus puertas. Esperó pacientemente mientras avanzaba la cola, y después de sus dos horas de espera de media, le tocó el turno. En ese momento se dirigió a la señorita en cuestión y esta le informó, que no se la podía sellar: "Lo siento mucho pero se nos ha caído el sistema y no puedo acceder a sus datos, Tendrá que venir en otro momento...”. El paisano en cuestión se quedó a cuadros, perdió la mañana porque un sistema se cayó, menos mal que no fue el Solar.

Capítulo 2 (ó de cuando un ciudadano trata de sellar la cartilla del paro a través del teléfono)

El día siguiente comenzó como todos los días. El despertador hacía de las suyas y desperezaba a la ciudadana. Después de una ducha se sentó delante del ordenador a consultar su correo, y a leer algo de prensa digital, entre otros Canariasaldia.com (costumbre que cada día se extiende y que así siga).

Se levantó. Preparó desayuno. Después de desayunar se sentó de nuevo y tecleó el teléfono del INEM. Pensó para sí que sería más cómodo hacer lo de la cartilla a través del teléfono. Le dio sus datos a la funcionaria de turno que metódicamente se los pidió y esperó pacientemente.

Tardaban demasiado al otro lado del teléfono... mala señal. De nuevo la voz del otro lado le confirmaba el peor de sus temores. El sistema se había caído de nuevo por los suelos. Todo el sistema. ¡Que mala suerte!. Bueno al fin y al cabo la acabó sellando, pero casi llega hasta la fecha límite con la tontería de la caidita del sistema.

Capítulo 3 (ó de cuando un ciudadano va a pedir un certificado).

La semana anterior había tenido los problemas con las constantes caídas del sistema y se le habían ocurrido un montón de chistes, pero para chiste lo que acabó sucediendo esa mañana.

Le dio por solicitar un certificado en la misma oficina a la que estaba adscrita y después de sentarse donde siempre y esperar sus dos horas pertinentes, se acercó a la administrativa de información que con mucha tranquilidad le dijo: 'Lo siento mucho pero no puedo introducir sus datos, se nos ha caído el sistema'... Parecía como si se hubieran conjurado los astros para que esa ciudadana no pudiera pedir ese certificado.

Parece increíble y una novela de chiste ¿verdad?, pues es real además de cierta y ocurre con más asiduidad de lo que pensamos. Pero ¿qué demonios pasa con los sistemas que se caen? ¿Por qué se caen?, y si se caen con tanta asiduidad, ¿por qué no cambiar de servidor de sistemas?, y cuando se caen ¿cuánto tiempo tardan en levantarse? ¿Y se hacen mucho daño?...

En fin, podemos hacer un montón de 'pupita' si queremos al respecto, pero así nos va en este parón del sistema, en el que hasta el sistema está parado. La tecnología está en crisis de sistema, por eso yo voy a poner sólo el fijo en casa (aunque hayan cruces de línea), voy a ver (aunque me deje los ojos en ello) las noticias en el teletexto, y me voy a quitar el móvil de encima...

Bueno, primero le quito las fotos, ¡Ah! y los vídeos, y espérate que consulte la página... Chacho, les dejo que me estoy bajando una actualización del móvil, que se me quedó sin cobertura, aunque mi móvil siempre tiene, porque es el más moderno del mercado.

Akilino Da´Costa

1 comentario:

  1. Muy bueno! Lo mejor en mi opinión es cuando te olvidas del móvil en casa...aaaaaahhhh que descanso, no va a sonar y no tienes que estar pendiente :) ( de vez en cuando sienta bien)

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