Ayer me di cuenta de lo importante que son las cosas que en principio no parecen serlo. Como todo buen cancer, que ese es mi signo, me encanta mi casa y todo lo relacionado con ella. Pero sin lugar a dudas me quedo con la cocina como mejor habitación y los fogones como el mejor complemento. ¡Vamos! que me gusta cocinar.
Pero ayer cuando terminé la comida comenzó ‘La Extraña Desaparición del Tupperware (Tapergüé)’
Después de almorzar siempre estoy de buen humor (ya se sabe que barriguita harta, corazón contento), no pensé que aquél almuerzo se tornara en una pesadilla.
Me encontraba haciendo un poco de sobremesa, de esa que sabe tanto después de un opíparo almuerzo, cuando me dispuse a colocar el resto en el tapergüé que había comprado, no se por que me vino el pacto de gobierno a la cabeza, me refiero al del gobierno de Canarias.
Me descentraba pero volvía de nuevo al hecho relevante. Mi tuper, no paparecía. Aún recuerdo cuando, en la reunión, lo vi. Realmente era el que buscaba ni muy alto ni muy bajo, tenía la medida correcta. Era él. Vaya que similitud con la política y los pactos.
Volví a la búsqueda.
| Político entre pacto y pacto con Tuperware |
Como soy alto la disposición de mi cocina está hecha para alguien de grandes medidas, por eso no me pareció extraño que la primera vez que fui a por el sin mirar buscando con mi mano en el ropero no lo encontrara. El tapergüé tenía que estar ahí. Dios donde demonios lo habré puesto, pensé. Pero tenía la completa seguridad de que lo había recuperado después de habérselo prestado a un amigo que también se entretiene delante de una placa de cocina. (Esto me retrotrajo a pactos anteriores).
No puede ser. Bueno llamaré a mi amigo a ver si por un descuido me dejé olvidado el tapergüé en su casa.
Breve charla con mi amigo. Me aseguró que no tenía el tapergüé, y no sólo eso sino que además se le había perdido uno que permitía la congelación. ¡Dios los que permiten la congelación no!……Cómo los míos pensé yo, yo tengo esa gama precisamente. Pero me falta el más importante, me falta el que necesito.
Me di cuenta que se extraviaban con una facilidad pasmosa, incluso se llegan a cambiar de sitio o eso me contó mi cuñada (De nuevo me rondaba por la cabeza la comparación, entre los Tupers y los políticos) Tardó un buen rato para explicarme, que una vez entró en la cocina dejando una tapa en un sitio y… Le apareció en otro (ella no cree que fueran ninguno de los seis que vivian en la casa). Hay gente que dice que en noches de mucha niebla, se les oye murmurar entre ellos (como sus señorías en sus escaños), o eso cuenta gente de mucha edad que lleva viviendo en la zona años.
Entre una cosa y otra parecía que el opíparo almuerzo no quería meterse dentro del tapergüé, o que el taper no quería ser invadido por el almuerzo, de ahí que este no diera la cara. Dios santo un conflicto entre el contenedor y el contenido. Me recordó de nuevo al pacto de gobierno entre los socialistas y los nacionalistas canarios (Cómo gane el PP las elecciones al gobierno de la nación, te cuento un cuento con el pacto suscrito), no se por que pero se me hacía que el PSOE era el opíparo almuerzo y CC era el Tuper.
Desde luego, yo pensando en política, y mi pobre tupergüé por ahí perdido.
Desmonté media cocina y lo busqué, pero seguía sin aparecer. No me podía creer que no pudiera congelar el resto, (Cómo los sueldos de los funcionarios).
Pero una luz me vino a la mente en una de estas, ya recordaba con claridad que había pasado con el tuper. Se lo había dejado a mi madre. Al final no estaba perdido, no lo perdí del todo.
Me di un salto a casa de mi progenitora y me contó la historia del político que,…Quería decir la historia del Tapergüé…, pero eso ya será otro día..., otra historia.
Akilino Da Costa
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